SPAIN IS DIFFERENT: LA SALUD DE LOS ESPAÑOLES EN TIEMPOS DE CRISIS

Muchos son los artículos publicados en el ámbito de la Salud Pública en los que se relatan las consecuencias negativas de la crisis económica sobre la salud de la población. Como ejemplo, sirvan los estudios que nos muestran el empeoramiento de la salud en Grecia durante el actual periodo de recesión económica1 o la relación observada en Inglaterra entre el desempleo y el incremento de suicidios2. En España, esta tendencia se ha visto confirmada por artículos como el de Gili et al.3 en el que los autores concluyen que la crisis económica ha incrementado de manera significativa la frecuencia de trastornos mentales atendidos en los centros de Atención Primaria.

En este sentido, contrastan los resultados publicados recientemente por Regidor et al.4 en The Journal of Epidemiology and Community Health. En este artículo, se habla de la creencia generalizada de que las crisis económicas tienen un impacto negativo en la salud, pese a que se ha observado que la mortalidad total disminuye en periodos de crisis, aumentando en épocas de expansión económica. Por ello, los autores plantean un estudio en el que describen las tendencias en diversos indicadores de salud en España, en el periodo 2005-2011, con el fin de identificar posibles cambios.

Los resultados del estudio son claros: la salud de los españoles ha seguido mejorando durante los primeros años de crisis económica al mismo ritmo, o incluso superior, al de años previos. Todos los indicadores analizados, salvo la mortalidad por cáncer y la incidencia de infección por VIH, han mejorado durante el periodo de crisis. Sin embargo, es necesario apuntar que algunas de las mayores disminuciones en mortalidad en España para este periodo no se relacionan con cambios macroeconómicos o cambios en el PIB, como la mortalidad por accidentes de tráfico.

La crisis en España ha tenido, de cualquier manera, efectos indeseables para la salud, como el incremento de las desigualdades por renta o la restricción de la atención sanitaria a determinados colectivos. No obstante, probablemente sea muy pronto para observar su repercusión sobre resultados en salud mediados por las condiciones de vida del individuo, como la salud percibida. En este sentido es importante poner de relieve la complejidad de la relación entre los cambios macroeconómicos y la salud de la población. Aspectos como las redes familiares, la economía sumergida o las prestaciones sociales pueden estar haciendo resistir a la población española esta situación de crisis mejor que algunos de nuestros países vecinos. O tal vez sea cuestión de tiempo. Quién sabe.

Isabel Aguilar-Palacio

20-02-2014

1 Zavras D, Tsiantou V, Pavi E, et al. Impact of economic crisis and other demographic and socio-economic factors on self-rated health in Greece. European journal of public health. 2012. (abstract)

2 Barr B, Taylor-Robinson D, Scott-Samuel A, et al. Suicides associated with the 2008-10 economic recession in England: time trend analysis. BMJ. 2012;345:e5142 (abstract)

3 Regidor E, Barrio G, Bravo MJ, et al. Has health in Spain been declining since the economic crisis? J Epidemiol Commun H. 2014;68:280-2.

4 Gili M, Roca M, Basu S, et al. The mental health risks of economic crisis in Spain: evidence from primary care centres, 2006 and 2010. European journal of public health. 2013;23:103-8